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martes, 24 de noviembre de 2015

Tributo a Edgar Degas

      En mi intento de rendir homenaje a grandes maestros de la pintura, Edgar Degas, es uno de mis admirados artistas al que decidí rendir tributo, y aquí dejo la paleta de pintor sobre la que intervine con acrílicos.
Gladys Fretes - Ensayo, mi tributo a Degas - Acrílico (2015)

HILAIRE GERMAINE EDGAR DEGAS (París 1834 - 1917).
Edgar Degas Autorretrato (1855)

     Al indagar, las biografías sobre Edgar Degas indican que pocos artistas muestran las contradicciones de su tiempo de la manera que él las describe; participó en las exposiciones impresionistas y criticó los principios básicos de este movimiento; se inspiró en los maestros del pasado y sus escenas rebosan modernidad; defendía la línea sobre el color y se destapará como uno de los mejores coloristas del momento en algunas obras. Odiaba los honores oficiales y quería triunfar en el Salón. Estas curiosas paradojas las encontramos en la trayectoria artística de uno de los grandes genios del siglo XIX.
       Degas es considerado uno de los más destacados dibujantes en la historia en cuanto al dominio de la representación del movimiento dentro de sus pinturas, especialmente dentro de sus obras de bailarinas, carreras de caballos y desnudos. Los retratos realizados por Degas han sido descritas como memorables debido a su complejidad psicológica y por su capacidad de proyectar la soledad humana dentro de sus pinturas
'Mujer en la bañera'" 1886, Museo Hill-Stead
       En cuanto a su vida, a pesar de que inició sus estudios de derecho, gracias a la desahogada economía familiar y al beneplácito de su padre (cuya cultura y sensibilidad ante lo artístico resultó fundamental en su etapa de formación), Edgar Degas se dedicó pronto a la pintura.
       Vistos los deseos del joven, su padre decidió financiar el aprendizaje artístico de Edgar, reconociendo su error inicial. Bien es cierto que Auguste Degas era un espíritu refinado, gran amante de la buena música y de las pinturas del Quattrocento, lo que hizo más comprensible la atracción por la pintura de su hijo.
       El fallecimiento de su padre (Auguste Degas) en 1874 reveló la mala situación económica por la que atravesaba la familia en ese momento, existiendo un buen número de deudas. Esto provocó que Degas tuviera que vender sus cuadros para poder vivir, algo que hasta entonces no había hecho. Esta crisis financiera se prolongaría hasta 1880. Sus máximas obsesiones en la década de los setenta serían las escenas de ballet y los grabados. Pocos artistas han dado una visión tan completa de las entrañas de la danza como hará Degas. 
      Pasaba largas jornadas contemplando los extenuantes ensayos de las jóvenes  del ballet en el escenario, sintiéndose especialmente atraído por ese mundo. Quizá también exista un motivo económico al ser vendidos estos temas más fácilmente por su marchante.
      Otra faceta destacada de su arte es la escultura, realizando numerosas estatuas de caballos, bailarinas o bañistas desnudas, llegando a ser considerado por Renoir como el mejor escultor moderno, por delante incluso de Rodin. El carácter del artista se hace cada vez más agrio con el paso del tiempo, mostrando de manera abierta sus prejuicios sociales, criticando la democracia y la educación de las clases trabajadoras.
      Desde 1900 el artista redujo mucho su producción, renunciando a trabajar a partir de 1912. Emplearía modelos reales, aunque también se valía del amplio repertorio de posturas que había realizado anteriormente, llegando a calcarlas e invertirlas para crear nuevas imágenes. En estos últimos años destaca su faceta de coleccionista, adquiere una importante cantidad de cuadros a los marchantes, llegando a cambiarlos por sus propias obras.

Degas, planchadoras, sombrereras y bailarinas.
 
Fin d'Arabesque, 1877, Museo d'Orsay
     Con las planchadoras y sombreras, Degas ingresa a la modernidad, ahora, la serie dedicada a las bailarinas es la que más éxito alcanzó. Degas se inspiró para realizarlas en los espectáculos de danza clásica programados en la Opera de París. El baile le permitía, mucho mejor que otros temas, descomponer el movimiento, dado que le fue factible examinar todas las posturas realizadas por una bailarina en particular o por el conjunto de un ballet en general, bien como espectador tras los bastidores, bien desde el foso de la orquesta, bien como testigo de los ensayos correspondientes. Fruto de esta observación minuciosa es la captación que hace el artista de ademanes y gestos momentáneos, captación que traslada a sus pinturas con un naturalismo propio de la técnica fotográfica.
      Para concluir, tal como lo describe Wikipedia, este
La tienda de sombreros, 1885, Instituto de Arte de Chicago
artista francés es conocido mundialmente por sus pinturas, esculturas, gradados y dibujos. Se le es reconocido por sus representaciones de bailarinas de ballet por su capacidad de proyectar el movimiento dentro de sus pinturas. Es considerado como uno de los fundadores del impresionismo, aunque Degas rechazaba el nombre y prefería llamarlo Realismo o arte realista. 
     Afirman los especialistas en historia del arte que, Edgar Degas fue un pintor clásico de la vida moderna que mantuvo una apasionada relación con la pintura del pasado.

Fuentes:
http://www.artehistoria.com/v2/personajes/1723.htm
http://www.artehistoria.com/v2/contextos/5143.htm
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/degas.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Degas



Proyecto Tributo a los Maestros







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